El crimen perfecto. Novela completa.

Capítulo 1.
Emilio iba andando por la calle con aspecto desgarbado dirigiéndose hacía su oficina. Eran las seis y veinte de la mañana y el Sol estaba despuntando por detrás de los montes que veía al fondo de la alameda. Solo escuchaba el sonido de sus zapatos al andar tal era la quietud que había en esas horas en la ciudad. Llevaba las manos en los bolsillos de la gabardina y tenía la cabeza ligeramente agachada mirando al suelo ensimismado en sus pensamientos. Sin previo aviso escuchó el chirrido de unos neumáticos de un vehículo que aceleraba inesperadamente. Inconscientemente su mente salió de sus pensamientos, se detuvo, levantó la cabeza y observó con esos ojos incisivos de dónde venía ese ruido. Descubrió un vehículo, un coche, que pasando rápido y furtivo por la calzada al lado de él se fue alejando a lo lejos por la alameda. Guardó en su portentosa mente el número de la matrícula, color del coche, modelo e incluso pudo ver quién lo conducía. Gracias a estas aptitudes y a otras sirvió durante toda su juventud en el cuerpo de policía como detective y realizó cierta clase de trabajos para el ejercito como espía. Todo este trabajo durante años le hizo ser un hombre cauteloso y desconfiado, observador de los movimientos de cada uno y de todos. No sabía de la existencia de ningún enemigo personal, al fin y al cabo él realizaba su trabajo, pero gente resentida siempre dejaba por el mundo y más él que se dedicaba a destapar trapos sucios. ... leer más.

Capítulo 2.
El androide-guía pausadamente les fue mostrando la mansión. <<Como pueden ver caballeros – hablaba el androide – en esta primer planta es dónde se encuentran las salas principales, recepciones, despachos, banquetes, celebraciones … >>, Emilio y Ricardo miraban todo con cara de asombro. Todo era de un lujo extremo, tenían salas de todo tipo y de todas clases, mobiliario modernista, vanguardista, clásico, e incluso de la antigua Roma y Egipto. <<Muchacho, ¿dónde encontraron a los señores?>>, preguntó Emilio aunque ya lo sabía por los informes. El androide se detuvo y mirando a Emilio respondió: <<Los señores están fuera de la hacienda en estos momentos. Sí quiere alguna cita con ellos su secretaria, la señora Goribar, puede concertarle una>>, Emilio se sorprendió por la respuesta. El androide reanudó el camino y continuó mostrando las salas y hablando de su composición, estructura, mobiliario, lo decía todo con todo lujo de detalles. <<No sabes mucho de androides, ¿verdad Emilio?>>, preguntó Ricardo acercándose a Emilio. <<¡Ni la más puñetera idea!>>, respondió. ... leer más. 

Capítulo 3.
Emilio y Ricardo se quedaron mirando la pantalla observado al funcionario de policía. Era una persona muy joven y delgada, pelo largo amarillo más que rubio hacía un lado de la cara, ojos azules, nariz pequeña y chata, labios finos. Tenía la cara redondita dándole un aspecto de puerilidad a su mirada o por lo menos esa era la apariencia, llevaba el uniforme de policía reglamentario. <<Antes de comenzar debo recordarle agente - empezó hablando Ricardo - que esta conversación está siendo grabada para el sumario de la investigación>>, el agente no dijo nada. <<Agente díganos su nombre y especialidad, por favor>>, preguntó Ricardo. <<Helena Bechet - era una mujer -, especialista en programación informática y robótica, señor>>, respondió la agente con una voz todavía inmadura pero con firmeza. <<Supongo que la habrán informado sus superiores de nuestra situación y de la investigación en curso – siguió hablando Ricardo mientras la agente asentía con la cabeza -. Le presento a Emilio Muñoz detective privado y antiguo detective de la policía. La vamos a hacer ciertas preguntas sobre los androides en general y algunos en particular ya que tenemos ciertas dudas sobre el funcionamiento de estas máquinas>>. La agente no respondió esperando con parsimonia las pertinentes preguntas ... Leer más.

Capítulo 4.
La noche fue bastante ajetreada para Emilio, tuvo una serie de sueños extraños protagonizados por androides, de vez en vez se despertaba sobresaltado por esos sueños. Durante toda la noche se repitió un sueño en el que veía a los androides como una gran fuerza silenciosa conectados entre ellos que conspiraba contra los gobiernos del planeta Tierra. Otro sueño consistía en caminar por toda la mansión solo encontrándose unicamente con distintos androides que no respondían a sus órdenes por más que él les mandaba; seguidamente soñó que estaba en compañía de una persona perfectamente humana que en cierto momento de intimidad entre los dos se mostraba como androide … era Beatriz. Todo esto era provocado por la situación vivida en la mansión, la tremenda soledad de esta y su aversión a los androides, finalmente acabó despertándose ...  Leer más.

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